Todo especialista en marketing sabe que un tuit con una imagen tiene cuatro veces más probabilidades de ser retuiteada. Si bien el poder de las fotografías está más que asumido en el sector del e-commerce, no todos se atreven a dar un paso más allá.

Las estadísticas ya sitúan el comercio online como la principal opción de compra de muchos hogares, y estos número seguirán en aumento en los próximos años. ¿Cómo puede destacar un negocio en el mar de productos del e-commerce? Ofreciendo factores diferenciales. Uno de ellos es, sin duda, la interactividad de las imágenes, una nueva tendencia en auge en mercados internacionales.

La nueva realidad es que la mayoría de los clientes compran mucho antes de llegar a la web y las imágenes se han convertido en los nuevos botones de compra.

Interactuar para cambiar las reglas del juego

Las imágenes interactivas son aquellas que permiten al usuario tomar parte más activa de la compra, dándole opciones de girar, aumentar, voltear y descubrir un producto en su totalidad. Los expertos en e-commerce buscan nuevas formas de transformar la popularidad de las redes sociales y las webs en conversiones del mundo real.

Las imágenes interactivas (normalmente en formato .html) son algo más que un elemento estático, son herramientas que ofrecen muchas posibilidades para presentar al público los productos de una marca. Las empresas se reinventan continuamente para alentar a los consumidores a ser una parte activa de su sitio web. Tenerlo bien diseñado, rápido y funcional es imprescindible, pero no es suficiente en 2021.

Una de las mejores formas de aumentar las conversiones es intrigar y entretener a los usuarios con funciones que los mantienen atrapados. Más allá de las aplicaciones en las imágenes, una web puede ofrecer una variedad de servicios con el mismo objetivo. Cuando se utilizan correctamente, los elementos interactivos como el chat en vivo, las encuestas, los streamings de producto vinculados a redes sociales (y más) captarán la atención de los consumidores. Contra más comprometida está la gente con una web, mayor interés le despertarán sus productos.

A más interactividad, más confianza (y más ventas)

Los clientes están descubriendo marcas y productos en más lugares que nunca, y cada imagen que publica una marca representa una oportunidad de monetización. Las fotografías son ahora un punto de venta y es fundamental exprimir este recurso.

Podemos encontrar imágenes de productos que incluyen los formatos más avanzados del mercado online, como video, 3D interactivo y realidad aumentada. ¿Por qué? Porque tienen una función clara: hacer el trabajo que hacen los envases en los estantes de las tiendas físicas, convencer a los consumidores para que decidan comprar ese producto.

Hace un tiempo era perfectamente normal publicar imágenes estáticas de productos en una web de e-commerce. Pero a medida que han ido aumentando las velocidades de entrega de datos y los compradores se han acostumbrado a formas más atractivas de contenido visual, las expectativas han cambiado.

Hoy en día, la mayoría de los compradores esperan poder manipular imágenes de productos, ir más allá del habitual zoom-in que facilitan los e-retailers. Quieren acercar y rotar una imagen para ver un producto desde varios ángulos. Quieren hacer clic en una nueva muestra de color y ver instantáneamente el producto en un tono diferente.

Y cuando pueden hacer estas cosas, confían más en las marcas. Un estudio publicado en el International Journal of Internet Marketing and Advertising descubre que cuantos más clientes pueden interactuar virtualmente con un producto (por ejemplo, acercándose o rotando), más confían en su vendedor. La capacidad de ejercer un “control gráfico” (por ejemplo, cambiando el color de un producto) también conduce a una mayor confianza del cliente, lo que, a su vez, puede aumentar las conversiones.

 

Las imágenes son la clave del e-commerce

Si bien en el e-commerce una imagen vale más que mil palabras, hacer que esas imágenes sean interactivas también puede generar ingresos. El comercio electrónico está creciendo y las tiendas se profesionalizan gracias a la democratización de la tecnología y a la automatización de los procesos. Sin embargo, un área que todavía parece ser problemática para muchos comercios es la optimización de la calidad de imagen del producto.

Más allá de la interactividad de las imágenes de los productos, en Optopus trabajamos para hacer que transmitan la información esencial de la marca y del producto de una forma efectiva. Con procesos cada vez más avanzados, como el uso de la Inteligencia Artificial para simular el ojo humano, hacemos que las marcas comuniquen mejor a través de los envases de sus productos. ¡Mira cómo Bowmore aumentó sus ventas utilizando las Mobile Ready Hero Images!