Si bien los negocios se han tenido que reinventar en tiempos de pandemia, los consumidores también han cambiado la manera en la que comprar, desde el tipo de productos que adquieren hasta la forma en la que los pagan.

¿Cuánto de esta nueva normalidad ha llegado para quedarse? Varios estudios apuntan a que estos cambios seguirán después de la pandemia. Quizás los hábitos de compra, como todo lo demás, han cambiado para siempre. Un estudio de Kantar muestra que tres de cada cuatro hogares españoles han realizado compras por internet durante 2020 y lo continuarán haciendo en 2021. De hecho, ese 74% afirma que en este año seguirá comprando al mismo nivel o incluso más, aunque haya pasado la pandemia.

Así es cómo están cambiando los hábitos de compra de los consumidores y qué podemos esperar en los próximos meses:

1. El e-commerce es imparable.

Las compras online han aumentado considerablemente con los confinamientos y las restricciones y la generalización del teletrabajo hace que cada vez más consumidores pidan productos a domicilio o lo compren online y lo pasen a recoger por la tienda. Las marcas han tenido que adaptarse y sumergirse en el mundo del e-commerce, de la misma forma que los consumidores han tenido que recurrir a los estantes digitales para adquirir los productos.

Además, un estudio de Shopify muestra que más de la mitad de las compras realizadas en 2020 se hicieron online y que esta opción no sólo fue la favorita de los consumidores, sino que también es la que les generaba más seguridad: el 51% de los encuestados dijeron que se sentían incómodos con las compras en las tiendas físicas durante la pandemia.

2. El aumento del apoyo al comercio local.

El espíritu de comunidad es cada vez más alto. Los consumidores compran más a marcas locales, tanto por conveniencia como para apoyar a su gente. Además, una amplia mayoría asegura que lo seguirá haciendo después de la pandemia. 

SI algo positivo hemos sacado de estos meses tan duros ha sido, sin duda, la sensación de unión y solidaridad con los vecinos. Las comunidades de todo el mundo han dado un paso al frente para cerrar la distancia social y brindar apoyo a los más vulnerables. Algunas de las pequeñas empresas locales han recibido un mayor apoyo porque se han visto muy afectadas por las restricciones de cierre..

 

3. Los consumidores prueban nuevas marcas y productos.

Los usuarios están probando nuevas marcas y productos primero porque son cada vez más accesibles, y segundo por curiosidad. Casi el 30% de los encuestados por Shopify ha asegurado que ha adquirido nuevos hobbies durante la cuarentena, lo que les ha llevado a descubrir nuevas marcas con las que seguirán comprando en el futuro. 

Con el auge del e-commerce cada vez hay más productos disponibles para adquirir por Internet desde casi cualquier parte del mundo. Esto ha despertado mucho la curiosidad de los consumidores que buscan nuevas alternativas para sus nuevas necesidades.

4. La recogida en tienda, clave.

El conocido ‘click & collect’ ha sido un salvavidas para innumerables empresas, desde supermercados hasta clínicas veterinarias. También ofrece muchos beneficios a los consumidores, ya que es una forma conveniente de adquirir artículos el mismo día sin tener que entrar en la tienda o pagar los costes de envío. 

La gran mayoría de productos comprados online y recogidos en la propia tienda pertenece al sector agroalimentario, especialmente en lo que refiere a restaurantes y supermercados. Pero también hay muchos comercios de electrónica, hogar y del sector textil que se han visto beneficiados por que esta iniciativa sea tan extendida.

5. Los compradores prefieren los pagos sin contacto.

El mismo estudio de Shopify indica que el 40% de los consumidores utilizan pagos sin contacto a través de dispositivos móviles o tarjetas de crédito, evitando los intercambios en efectivo y de persona a persona y optando por métodos más higiénicos. 

Esta tendencia también ha llegado para quedarse. Ya estaba ampliamente instaurada antes de la pandemia, pero el hecho de tener que comprar bajo unas normas higiénicas estrictas ha hecho que cada vez más gente se acostumbre a comprar sus productos de forma alternativa al efectivo.

6. Las ofertas son más rentables que nunca.

La mayoría de los ciudadanos está notando el impacto de la pandemia en su bolsillo. La crisis económica derivada del COVID-19 ha hecho que cada vez más consumidores busquen oportunidades de compra que se ajusten a sus posibilidades que les permitan ahorrar dinero en sus compras esenciales.

Además, cada vez un mayor número de usuarios de e-commerce prefiere a los negocios que muestran cierta sensibilidad y solidaridad con este tema, esos comercios que reúnen ofertas de productos esenciales para los bolsillos más ajustados. Esto hace que esas personas sigan comprando los productos y servicios que necesitan sin arruinarse.

7. Cambiar hacia experiencias virtuales

Los confinamientos y las restricciones han afectado especialmente a aquellas empresas que ofrecen servicios. Los gimnasios, los salones de belleza y los espacios culturales, entre otros,  han tenido que luchar para poner en marcha o mejorar su estrategia digital y, en algunos casos, crear nuevos servicios desde cero. Por ejemplo, los estudios de yoga y las escuelas de cocina ahora producen videos para ofrecer clases virtuales.

Otras empresas que dependían de la interacción cara a cara con los clientes han encontrado formas digitales de conectarse con los clientes a través de consultas online o eventos, como clases virtuales, estantes digitales… Las versiones digitales de un producto o servicio amplían la base de clientes potenciales de manera exponencial, ya que no están sujetas a restricciones geográficas o de programación.